Eco Latino -- La conexió hispana

¿Que Ocurrió Con La Paz En La Tierra?

Por María Elena Salinas

Columnista Sindicalizada


Whatever Happened To Peace On Earth?
Maria Elenas wonders if this Christmas will be one of peace or one of war

photo:
María Elena Salinas
Faltan varios meses para la temporada navideña, pero desde la semana pasada estoy tratando de decidir si debo obtener las tarjetas de Navidad con el Santa Claus tropical o las tradicionales que dicen "Paz en la tierra." Como van las cosas, es posible que la frase "Paz en la tierra" en una tarjeta de felicitación termine siendo mucho más cómico que un San Nicolás en traje de baño tomándose una piña colada bajo una palmera en Miami Beach.

Hay una actitud belicosa que se está extendiendo por el país como voraces incendios desplegados por vientos huracanados. Y todos los diplomáticos del mundo, con manguera en mano, no pueden contenerla. Estados Unidos tiene muy buenas razones para estar en pie de guerra. Aún están abiertas las heridas que dejaron los ataques terroristas. Aún hay sed de justicia y de venganza. Pero sobre todo, Estados Unidos quiere evitar que fanáticos radicales nos vuelvan a sorprender como lo hicieron ese 11 de Septiembre. Todo eso se entiende. Sin embargo, la manera en que el país está tratando de lograr sus objetivos está creando muchas interrogantes.

En primera, nadie duda que Saddam Hussein sea el malo de la película. Sabemos lo que ha hecho en el pasado y de lo que es capaz de hacer en el futuro. Pero tenemos que preguntarnos si este es el momento más propicio para atacarlo. No hay evidencias de que Saddam esté planeando un asalto contra Estados Unidos. Más bien, hay temores de que el líder iraquí esté desarrollando armas de destrucción masiva y que se las entregue a terroristas que han demostrado tener los medios para utilizarlas en contra nuestra.

No hay duda tampoco que este país necesita hacer todo lo necesario para proteger a sus ciudadanos de agresores. El derrocar al Talibán en Afganistán y el detener a cientos de miembros del grupo terrorista al-Qaida fueron pasos importantes. Pero esos malvados no se han eliminado del todo. Deberíamos primero terminar el trabajito que empezamos y seguir consultando con nuestros aliados para eliminar potenciales terroristas, antes de buscarnos nuevos enemigos.

Deberíamos de tomar en consideración las consecuencias que la nueva política de atacar primero tendría alrededor del mundo. ¿En realidad queremos echarle mas leña al fuego del anti-americanismo que lleva años cultivándose en el mundo árabe? ¿Podemos exigir el apoyo de nuestros aliados y después tratarlos como si fueran irrelevantes ante nuestras decisiones? ¿Qué pasó con las coaliciones que tan arduamente tratábamos de construir después de los ataques del año pasado?

Es evidente que la administración Bush se ha estado preparando para la guerra antes de consultar con el pueblo norteamericano. El asesor legal de la Casa Blanca, Alberto Gonzáles, le dijo al diario The New York Times que desde el verano preparó el documento que le pide al Congreso autorización para atacar a Irak. Hay decenas de miles de tropas estadounidenses en el Medio Oriente y miles más listas para partir. Hubo poca oposición en el Congreso para darle a Bush los poderes que él necesitaba.

Hay pocas dudas de que hay motivaciones políticas detrás del debate de la guerra contra Irak. A sólo semanas para las elecciones, los políticos deberían estar hablando sobre la economía, el desempleo, la educación y otros temas que afectan a sus comunidades. Los electores no deben basar su voto en lo que quiere hacer su representante con Saddam Hussein, sinó en que va a hacer para mejorar la calidad de vida de los suyos. Al fin y al cabo, cuando un nuevo ogro reemplace a Saddam Hussein como el enemigo del pueblo, nos quedaremos con el tipo que elegimos.

Si queremos eliminar a Saddam, porque no darle una última oportunidad a la diplomacia de las Naciones Unidas. Convertirse en el agresor no es necesariamente la mejor forma de mostrar nuestro liderazgo en el mundo. Podríamos estar enviando el mensaje equivocado que cualquier país que se sienta amenazado puede hacer lo mismo. Si atacamos a Irak, lo más seguro es que ganaríamos la batalla, pero cuidado, que podríamos terminar perdiendo la guerra.

column_repartos.gif

Este Mes
Este Mes

Sitios del Socio


© 2004 Eco Latino y Morris Communications Corp.
La unica publicacíon bilingüe en sociedad con el Florida Times-Union y el St. Augustine Record
By using this site, you agree to abide by our privacy and terms of use policies.