Del Editor
With the first issue now behind us, this is an excellent opportunity to look back and review the good things we accomplished and discuss some of the changes in store for Eco Latino
Cada día hemos recibido llamadas telefónicas, correos electrónicos y cartas apoyando a la revista y dejándonos saber como podemos mejorar. Gracias por sus comentarios, los buenos y los no tan buenos.
Desafortunadamente no toda la correspondencia alienta. Así como todos los grupos minoritarios en este país, no todos están contentos de nuestra presencia. Yo les digo que muchos de nosotros somos ciudadanos norteamericanos, hablamos el mismo inglés en casa que el de los oriundos y que los recién venidos están aprendiendo a comunicarse con sus vecinos tan rápido como les es posible. Traten de irse a un país extraño y enfréntense a un nuevo idioma y la necesidad de poder comunicarse se convierte en una necesidad inmediata. Pero aprender un idioma toma tiempo.
Reconocemos a todas las personas que vienen a los Estados Unidos de Norteamérica con sus familias enteras buscando una mejor vida; personas que no solamente vienen a compartir las ventajas y las oportunidades, pero también a dar a la comunidad.
La cantidad de doctores hispanos en el área que se dedican a salvar vidas es impresionante. Ellos no se fijan en el color de la piel o el idioma que su paciente habla; ellos están aquí para servir y salvar vidas.
Además, hay educadores que enseñan a los niños a hablar otro idioma, que estoy seguro los estudiantes encuentran interesante, si tan solo por el hecho que es algo diferente y a veces es difícil de aprender.
Y, aún más importante, no nos podemos olvidar de los hispanos que han servido en nuestras fuerzas armadas por su propio gusto. Estos son los que pelean por esta gran nación, los que luchan por nuestra libertad, los que no solamente toman del país, pero, con gran honor, dan mucho más - arriesgan sus vidas.
Dedicamos esta edición de Eco Latino a aquellos que mano a mano, se unen con todos los norteamericanos en la lucha por preservar la libertad, símbolo de este país, y en particular, a los hispanos que han muerto defendiendo la bandera. Asimismo, aquellos que en el presente sirven, a veces alejados de sus familias por muchos meses a la vez, protegiendo nuestra seguridad en el extranjero.
En esta edición, también celebramos nuestra cultura con un artículo sobre una festividad llamada el Día de los Muertos; una tradición de nuestros vecinos en México que la han celebrado por más de 3,000 años. Un festival lleno de colores, de alegría, de pasión y mucha tradición.
Lean nuestra sección de turismo y . . . vamos a la Isla de Pascua, en lo que llamamos el fin del mundo, un lugar fascinantemente misterioso que tiene mucho que ofrecer a los aventureros que deseen transportarse a otro mundo donde el tiempo se para.
Muchas gracias nuevamente y disfruten Eco Latino.
Luis Vienrich
Editor


