El Día de los Muertos
Una celebración de Vida en México
By Eduardo Castellón
Este ritual se denomina el Día de los Muertos, y los mexicanos contemporáneos mantienen viva la tradición de las antiguas culturas indígenas de México, quienes creían que las almas de los muertos regresaban cada año a visitar a sus parientes vivos.
Los pueblos se visten de colores vibrantes. Las pancartas, las estatuillas, el pan, los altares, los dulces, el papelillo, todos son de colores fuertes. La colorida cempasúchil y las frutas, que son llevadas a las tumbas, agregan más color a la celebración.
Cada familia que celebra el tradicional Día de los Muertos prepara un altar o tumba en la cual se dejan ofrendas. Los altares se construyen en niveles. En el de más arriba, usualmente se pone la foto del difunto. Abajo, se colocan las estatuillas de esqueletos representando las actividades favoritas de los muertos. Los artesanos danzan, tocan instrumentos musicales y hasta sacan dientes. Tradicionalmente, miniaturas de calaveras hechas a mano, de azúcar o madera, se colocan en los altares, aunque ahora las de chocolate producidas por máquinas las van reemplazando.
"Cada familia construye su altar dependiendo de la cantidad de dinero que tienen disponible", comentó Gabriela Roehr de Guadalajara, México. "Los pobres tal vez tengan la foto del fallecido, una candela, café, pan y una calavera de azúcar con el nombre de la persona muerta en la frente y papelillo picado en una mesa pequeña. Los adinerados construyen un altar más elaborado, con más ofrendas y más figurines".
La creencia tradicional es de que los angelitos llegan primero. La familia prepara comida sin chile, chocolates, atole, café, Pan de Muerto, dulces en forma de calaveras y otras golosinas.
Los adultos llegan luego. Para ellos, la familia les prepara su comida favorita y le dejan cigarrillos y alcohol a los que fumaban y bebían en vida.
En las zonas rurales de México, la gente acepta la muerte. No le tienen miedo. La muerte es parte de su vida cotidiana. Para ellos, la muerte no es el fin, sino que el inicio de la vida. Estos son descendientes de los Aztecas quienes creían que la muerte era una puerta hacia otra vida.
"Este es un día muy especial. Cuando se nos va un familiar significa bastante. Es un día para recordar", dijo Osorio. "Uno pues está triste, pero luego uno comparte otro tamal con ellos y la pena es menos".
For more pictures visit: www.mexconnect.com


