Un puñado de candidatos de los principales partidos políticos de México ya han revelado sus aspiraciones presidenciales, y lo que diga o haga Calderón cada día es menos relevante.
Un sondeo reciente realizado por Univision y la firma de encuestas Parametria reveló que un 56% de los mexicanos cree que su país está en el camino equivocado. Esto es producto de las políticas fallidas del gobierno en su lucha contra los carteles de la droga – y a la violencia, falta de seguridad y abusos a los que gente inocente está sometida como consecuencia de ella.
El próximo presidente de México va a tener que cambiar su estrategia. La de ahora – que ha dejado más de 34 mil muertos en cuatro años – es un fracaso para muchos mexicanos.
Muchos mexicanos tienen la percepción de que el PRI negoció con los narcotraficantes – o se hizo de la vista gorda – cuando controlaba la presidencia a lo largo de la mayor parte del siglo XX.
En entrevistas, el senador Manlio Fabio Beltrones y el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, miembros ambos del PRI, me dijeron que es absolutamente falso que presidentes hayan negociado con los carteles.
Pero si las elecciones fueran hoy, la encuesta indica que el partido ganador sería el PRI (49 por ciento), seguido por el Partido Acción Nacional (28 por ciento) y el Partido de la Revolución Democrática (16 por ciento). El PRI ganaría (55 por ciento), incluso, si el PAN y el PRD forjaran una alianza electoral (45 por ciento).
Sobre todas las cosas, los mexicanos quieren un presidente moderno con nuevas ideas. El país está siendo revolucionado por las redes sociales. Entre los mexicanos que tienen acceso a la Internet, el 64 por ciento ha utilizado Twitter, Facebook, MySpace o algún otro medio de contacto social cibernético. No es de extrañar, por lo tanto, que el 57 por ciento de los encuestados esperen que el nuevo residente de Los Pinos se comunique directamente con sus “seguidores” y “amigos” digitales. Esta es una costumbre que inició el actual mandatario, quien twitea regularmente a través de @FelipeCalderon.
Además, México quiere un presidente que sea abierto y no tenga nada que ocultar.
Con Calderón dispuesto a arrastrar al país a un lugar al que nadie quiere ir, hay momentos, como éste, en que los seis años del periodo presidencial se antojan demasiado largos. ¿Qué tal sólo cinco años para el próximo presidente?
- Por Jorge Ramos Avalos
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