Tragedias evitables

Thursday, April 28th 12:41 pm , Updated Thursday, April 28th 12:41 pm

Año tras año en la Florida se ahogan tantos niños como los que podrían llenar cuatro salas de jardín de infantes. Dos cosas, primordialmente, se requieren para evitar que un centenar de niños pierdan la vida: la atención de los padres y la habilidad del niño para nadar. Con la extensa oferta de campamentos, ésta es la época más oportuna para ello.

“Trece cortas vidas se perdieron en nuestros condados el año pasado,” me dijo Nancy Dreicer, directora de la región noreste del Departamento del Niño y la Familia de la Florida. En efecto, el reporte de fatalidades infantiles por negligencia de los adultos, cita a la sofocación en el agua como primer causa de muerte en niños de Duval, Clay y Nassau.

La estadística muestra que las víctimas menores de 10 años suelen ahogarse en piscinas, mientras que los mayores se ahogan con frecuencia en el río o el océano. Los accidentes de niños embarcados cuentan, pero en menor medida.

Si bien la habilidad para nadar ‘per se’ no previene tragedias, la precaución si. Y aquí juega la importancia de la supervisión y consejo de los padres. En piscinas, los más pequeños deben llevar colocado el chaleco salvavidas en todo momento. Y los que nadan, nunca deberán hacerlo solos, especialmente en el mar; porque ni el más experto nadador le gana al desafío de las corrientes.

La Academia de Pediatría de EEUU aconseja a los padres enseñar a nadar a sus hijos desde los 4 años y prepararlos para enfrentar situaciones de riesgo manteniendo la calma. Para evitar el hundimiento aconséjeles no elevar los brazos, contener la respiración debajo del agua y mantener la cabeza fuera todo lo posible moviendo suavemente manos y pies. Esta acción ayuda a estar a flote hasta ser rescatado.



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